Educar a las niñas con la máxima confianza en sí mismas

Las niñas de hoy van a crecer en un mundo que les da mensajes contradictorios y les tiene reservadas todavía no pocas barreras.

Por una parte ya no vivimos en la época en la que las chicas no podían votar, jugar al fútbol, ser directivas o correr una maratón. Sin embargo todavía aparecen muchas barreras y hay una carencia evidente de modelos. Las televisiones no retransmiten partidos de fútbol femenino, no hemos tenido una presidenta de gobierno y todavía las mujeres ostentan cargos directivos alrededor del mundo son pocas y tienen poca visibilidad.

Por una parte las sociedad lanza mensajes contra el machismo y el sexismo y por otra las mujeres son objetizadas a través de vídeos musicales y cuentas de instagram que los adolescentes (ellos y ellas) devoran en cada minuto que tienen el teléfono en la mano.

En este post voy a intentar daros algunas claves para educar a niñas en confianza.

1. Se acabó el “¡Qué guapa!”

En todas las culturas del mundo las mujeres se adornan de una manera u otra. Pinturas, piercings, tatuajes o marcas en el cuerpo son comunes en todas las culturas del mundo para las mujeres, mientras que para los hombres sólo ocurren en algunas. Esto indica que hay una tendencia natural de las mujeres a adornarse que según dsitintos estudios tiene que ver con la influencia de los estrógenos en el funcionamiento cerebral. Para la ciencia está demostrado que adornarse no es un hecho cultural o una imposición masculina sino un vestigio de nuestra herencia natural. Esto hace que las niñas sean, en la mayoría de los casos, más conscientes de su apariencia que los chicos. Sin embargo esto se puede acentuar o aligerar en función de lo que hagamos los padres y el grupo de amigos. Por eso una de las cosas que podemos hacer es dejar de enfatizar nuestro interés en su apariencia. No pasa nada por un “!Qué guapa!” al igual que no pasa nada por un !Qué guapo¡” Pero si queremos que nuestros hijos confíen más en ellos mismos es mejor no darles valor por lo que parecen sino simplemente darles valor y cariño por lo que son, nuestros hijos, nuestros alumnos. Personas de pleno derecho que merecen todo nuestro amor.

2. Dale mucho amor

Tanto para los niños como para las niñas nada ayuda tanto a tener confianza como recibir amor y afecto por parte de los padres. Dale besos. Dale abrazos. Achúchala. Dile que la quieres. Métetela en la cama. Túmbala encima de tí y que juguetee sobre tu tripa y tu pecho. Escucha todo lo que te tenga que decir; sus descubrimientos, sus intereses, sus dibujos favoritos, sus ideas, sus chistes sus miedos y sus alegrías. Todo ello son muestras de amor que la ayudarán a desarrollar una mayor confianza y autoestima.

3. Potencia su mundo lógico matemático

Se que no es tu caso….pero pasa. Las investigaciones indican que los padres, en mayor medida que las madres, tienden a ser más exigentes con los chicos que con las chicas en lo que al desarrollo lógico matemático se refiere. A edades tempranas esto se suele traducir en que utilizan en menor medida un lenguaje lógico matemático que incluye explicaciones sobre formas geométricas, volúmenes y tamaños. Al ser algo inconsciente puede ser un poco difícil de compensar, aunque una buena estrategia es tomar el inconsciente aprendiendo a cultivar su mundo intelectual.

4. Potencia su autonomía y competencia social

Lleva a tu hija a todos los sitios que puedas. Dale una pequeña moneda para pagar el pan. Dile que sea ella la que pida el chicle en la tienda de golosinas. Pídele que cierre la puerta del coche. Que lleve la caja de leche hasta la cocina o que pinte con la brocha ese trozo de pared que pintarrajeo con un lápiz. Llévala a la pista de patinaje y cuando se canse anímala a seguir un poco más. En definitiva, no la trates como una princesa; hazla reina de su libertad.

5. No critiques TU aspecto delante de ella

Teniendo en cuenta esa mayor tendencia de las chicas a poner atención en el físico una estrategia muy importante que podemos seguir es no juzgarnos a nosotros mismos por nuestro físico. Nada de “estoy gordo”, nada de “qué fea me veo”, nada de “…¡¡me veo el culo enorme!!”. Sólo ayudará a que la niña comience a ser más consciente de su propio cuerpo y sus desviaciones de los cánones de belleza, que son sólo valoracioens externas de lo que debemos ser.

6. Señala roles femeninos positivos

Ya que hay una cierta carencia de figuras de referencia vamos a intentar suplirlo con una mayor atención hacia los que ya existen. No te pierdas la final de tenis femenina. Enséñale en la revista dominical la entrevista a la investigadora contra el envejecimiento, cuéntale quién fue Madame Curie, Teresa de Calcuta, Catalina la Grande, Chavela Vargas, Frida Khalo, Rosa Parks y tantas otras mujeres que han transformado nuestra sociedad.

7. Evita la crítica pero se indulgente con los errores

En mayor medida que los chicos, no lo digo yo sino que lo dicen los estudios, las niñas tienden a fijarse y preocuparse con los fallos y la imperfección. Tienden a ser más ordenadas y conscientes de sí mismas. Se indulgente con tus propios errores y hazla saber que ella es capaz de corregir los suyos sin crear dramas. Si tiró el agua, que la limpie con la bayeta, si se puso los zapatos al revés ayúdale a ponerlos en su sitio sin señalarlo como un error y si rompió el vaso de cristal ayúdala a recogerlo e id al día siguiente a comprar uno nuevo. Se exigente, pero de forma positiva, evitando la crítica y el ridículo; enfatiza su capacidad de esfuerzo, sus logros y todas sus capacidades. Con una educación positiva ayudarás a tu hija a crecer con más seguridad y confianza.

8. Potencia sus intereses

Sabemos que cualquier interés que despliega un niño responde a sus habilidades naturales y su deseo natural por dominar el entorno. Da igual que sea coleccionar cromos o trepar árboles el niño que tiene un interés está ejercitando su cerebro para la vida adulta. Cuando educamos niñas llenas de confianza es importante respetar sus intereses sean cuales sean. Da igual que tu hija quiera lanzar martillo en las olimpiadas, ser matemática o diseñadora de moda. Si le interesa apóyala. No sólo la estarás reafirmando y enseñado que su criterio es importante sino que la estarás ayudando a seguir la senda de su curiosidad y sus intereses y ese puede ser el mejor camino para un gran desarrollo intelectual.

9. ¿Deporte? Sí, por favor…

Sabemos que el deporte y ejercicio físico tienen los mismos efectos beneficiosos en el cerebro de los hombres que en el de las mujeres. Libera adrenalina y endorfinas que nos ayudan a reducir los niveles de estrés y acceder a un estado de relajación y confianza. Además desarrollar las habilidades psicomotrices contribuye a nuestra autoestima y permite desarrollar habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. No quiero decir que a todo el mundo le guste el deporte o lo vaya  a disfrutar pero fomentarlo entre niños y niñas es, casi siempre, una buena estrategia para potenciar la confianza y la seguridad en ellos mismos.

10. Respeta su estilismo

En mayor medida que los niños las niñas tienden a pensar y reflexionar sobre su ropa desde edades muy tempranas. No todas las niñas lo hacen pero muchas piden falda para ir al cole, quieren brillantina, colores en sus cordones o les gusta vestir con vaqueros y zapatillas de deporte. Cada niña tiene su estilo y como digo, tener un estilo, fijarse en lo que se ponen, parece ser una tendencia natural que va más allá de que tengan un modelo femenino preocupado por su imagen o una familia interesada por la moda. Como padres podemos ayudarlas a desarrollar su confianza no interviniendo demasiado. Ni para animarlas, ni para desprogramarlas. Símplemente dejando que elijan su ropa si quieren y que se sientan felices y orgullosas con sus decisiones. Es su ropa. Es su estilo. Y pocas cosas hay tan íntimas, personales y que nos den confianza como estar cómodos con nuestro propio estilo.

11. Corrige el sexismo

A pesar de los avances alcanzados, y por desgracia, es muy posible que el sexismo forme parte de la vida de tus hijas a medida que van creciendo, así que sería bueno que le enseñaras a detectarlo y evitarlo. Evita palabras sexistas y corrige cuando escuches comentarios sexistas. Es posible que la persona que utilice un término sexista sea una persona mayor y poco consciente de sus implicaciones, pongamos al abuelo o la abuela, pero hay que corregirlo, sobre todo delante de nuestros hijos. Sólo así sabrán detectar esos dejes sutiles y aprenderán a defenderse de ellos.

12. Sólo buenos tratos

Los niños aprendemos a sentirnos queridos de la forma que nuestros padres nos trataron de pequeños.  Si la gritas azotas o la abofeteas posiblemente encuentre el amor en alguien que la trate con rudeza. En alguien que la haga sentir como tú la hiciste sentir. Si quieres que tu hija crezca llena de confianza, trátala con amor. Si quieres que crezca sintiendo que se merece que la traten con respeto, que la quieran con amor y que la den valor es muy sencillo, el mejor camino es que la respetes y la des valor.

Como ves, son muchas las cosas que podemos hacer para contrarrestar algunos de los condicionantes que nuestras hijas tienen que superar en su día a día por el simple hecho de haber nacido mujeres. Todavía hay mucho que avanzar para cambiar la sociedad, pero mientras lo conseguimos merece la pena tener en cuenta estos pequeños y grandes detalles de la educación para ayudarla a crecer con toda su confianza.

Por Álvaro Bilbao – Autor de “El cerebro del niño explicado a los padres”

Autor de la publicación

Deja un comentario