La verdadera razón detrás de una tasa de fertilidad sin precedentes

Necesitamos hablar sobre la verdadera razón que hay detrás de una de las tasas de fertilidad más bajas de la historia. Una tasa de fertilidad sin precedentes.

Cuál es la razón?

Y cuál es la razón? Según publica hoy el USA Today es el estrés económico. La columnista DANIELLE ELDREDGE afirma que no es solo el empoderamiento femenino lo que ha hecho decrecer la natalidad hasta mínimos históricos sino que el estrés económico es también un factor importante en la caída de las tasas de natalidad.

Hemos leído infinidad de veces titulares que nos alertan de que la tasa de natalidad cae en picado al punto más bajo en 30 años. En Occidente la tasa de fertilidad disminuye por séptimo año consecutivo. EEUU se encuentra en un 16 por ciento por debajo del nivel necesario para que su población se reemplace.

Algunos expertos señalan que no hay motivo alguno para tener inquietud respecto a este tema. Señalan también estos “expertos” que esta disminución es en realidad una señal positiva porque, lo que muestra es que las mujeres tienen más control que nunca sobre el embarazo y ello significa que están tomando la decisión de no tener tantos hijos. Lo que nos lleva a pensar que la disminución de la fertilidad es un reflejo del empoderamiento femenino.

Sin embargo, la autora del artículo afirma que como mujeres en medio de la planificación familiar, con muchos amigos en la misma fase de la vida, no todas se sienten con poder. La realidad es que las familias necesitan dos ingresos para mantenerse.

Las familias necesitan dos ingresos para mantenerse.

Es cierto que las nuevas técnicas para el control de la natalidad permiten a las mujeres un mayor control sobre las decisiones de planificación familiar, pero la autora insiste….”hablemos más del por qué. ¿Por qué estamos ejerciendo nuestro control sobre la fertilidad para tener menos hijos (o ninguno) y no más?…”

Por qué estamos ejerciendo las mujeres nuestro control sobre la fertilidad para tener menos hijos o ninguno?

La autora llega a la conclusión de que como mujer de 32 años que tiene, creció escuchando que podía, y por lo tanto debería, aspirar a tener una familia y una carrera. Siguió el consejo, fue a la universidad, inició una carrera y esperó más tiempo que la generación de su madre para tener hijos. Cuando tuvo su primer hijo, su esposo y ella construyeron una vida con dos ingresos, de tal manera que si ella en algún momento optara por quedarse en casa, la ecuación no funcionaría. No solo los gastos de la guardería son costosos ( el costo promedio semanal de un niño pequeño es de $ 211 por una guardería, $ 195 por una guardería familiar y $ 580 por una niñera.) Si tuviera que quedarse en casa, sí, ahorrarían en gastos de guardería, pero para pagar la vivienda, la comida y cualquier programa extraescolar, necesitarían de dos ingresos. Según las cifras de 2014, una casa cuesta aproximadamente tres veces más que una casa en 1970, en comparación con el salario promedio que gana una persona. Por lo tanto, los salarios de hace 50 años eran en proporción mucho mayores que hoy, y estamos tratando de compensarlo haciendo que trabajen los dos adultos en la unidad familiar. En resumen, nosotros, no solo las mujeres, también los hombres, estamos emocional, física y financieramente afectados y en muchos casos desesperados. En esta situación no existe la posibilidad de tener más niños.

Que podemos hacer ante tan grave situación?

Apoyar a las familias cambiando nuestra forma de trabajar.

¿Qué podemos hacer? El área en la que podemos centrarnos es en la de ajustar primero el lugar de trabajo al siglo XXI. Muchos de los cambios suprondrian uña ganancias para todos. Trabajar desde casa. No solo permitirlo, sino que es imprescindible alentar el trabajo desde casa pues con ello reducimos los gastos generales, las reuniones y la socialización innecesaria al mismo tiempo que aumentaría la moral de los padres y madres de familia. En definitiva se trataría de apoyar a las familias de doble ingreso. Como madre trabajadora, sé que el aspecto del trabajo desde el hogar, renunciando al transporte diario al trabajo me ahorra dinero y me devuelve una hora y media del tiempo diario. Y ese es el tiempo que puedo pasar con la familia. Esas pequeñas medidas suman y no cuestan nada a la empresa. Tiempos flexibles ¿Por qué seguimos atrapados en unos horarios estrictos de 9 a 5? Los padres y madres trabajadores pierden diariamente muchas horas parados en las horas punta y los colegios de nuestros niños generalmente acaban alrededor de las 15h ¿Por qué no nos permite trabajar la mayor parte del tiempo cuando los niños están en la escuela y terminar después de acostarse? Actitudes de apoyo. Muchas empresas dicen que tienen una cultura flexible. Sin embargo, en realidad, estas mismas compañías, intencionalmente o no, hacen que los padres/madres se sientan culpables cuando tienen que tomarse un tiempo porque su hijo está enfermo. Es la misma cultura de trabajo que recompensa silenciosamente al empleado que se queda 15 minutos tarde todos los días y juzga al empleado que se va cinco minutos antes.

Vamos a recompensar el trabajo más inteligente.

Eso significa que el trabajo no se mida por el tiempo que uno está en su silla, sino por el efecto positivo que tiene en el negocio. Apoyar a las familias y hacer que los niños se críen en entornos saludables es un beneficio para todos nosotros. Trabajemos juntos para asegurar que las familias que desean tener hijos tengan el apoyo, la comprensión y la flexibilidad para hacerlo.

Fuente: Danielle Eldredge es una ex periodista que se convirtió en profesional de marketing y comunicaciones y vive en el área de Nashville. Esta columna apareció originalmente en Nashville Tennessean.


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