Acogimiento residencial y Acogimiento familiar

La acogida familiar de niños tutelados sigue siendo una forma de familia muy poco conocida en España que coexiste con unos números demoledores.  

Desde iFamilias constatamos a diario como este desconocimiento de la figura del acogimiento familiar, provoca que existan en España tantos niños en situación de desamparo y consideramos, y así lo hemos expuesto en los organismos correspondientes, de urgente necesidad la promoción de está figura.


Según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en España hay unos 42.000 menores a los que se aplican diversas medidas de protección porque su familia no puede cuidar de ellos. Muchos de estos niños cumplen los requisitos para ser acogidos temporalmente mientras la familia biológica resuelve los problemas que le impiden ocuparse de ellos. Pero actualmente en España solo hay poco más de 6.000 menores en acogimiento según estudio realizado por el Observatorio de la Infancia, cifra que representa el 14% del total. En Inglaterra y Suecia, por el contrario las cifras de acogida ronda el 70% de los niños tutelados por el Estado, y en Francia y en Dinamarca, el 55% y el 46%, respectivamente; mientras que en Alemania, representa el 41%.

Dar visibilidad a la situación en la que se se encuentran en la actualidad estos niños y niñas esperando un hogar que no llega es uno de los objetivos de iFamilias.

Desde iFamilias constatamos que existen muchas personas que se convertirían en este tipo de familia, y acogerian a estos niños que viven en los centro de acogida esperando que alguna familia cambie sus vidas, pero no lo hacen porque en la mayoría de los casos desconocen que existe esta opción.

Uno de los objetivos que desde iFamilias tenemos este 2019 es proporcionar todo tipo de información sobre la acogida, no solo para que pueda aumentar la cifra de familias de acogida sino que también queremos colaborar para que se produzca un cambio de las políticas públicas que provoquen el aumento de la cifra de familias de acogida . 

Nuestros equipos técnicos asesoran y tramitan todo tipo de acogidas con el máximo trato humano que requieren estás situaciones.

Regulación legal del acogimiento

La propia Ley 1/1996 de Protección Jurídica del Menor, de 15 de enero, desarrolla y establece la diferencia entre acogimiento familiar y residencial.

El acogimiento residencial

El acogimiento residencial o guarda supone el ingreso de un menor en situación de desamparo o guarda en una residencia de la red de centros dependiente, de la Dirección General de la Familia y el Menor de la Comunidad de Madrid. El director de dicha residencia ejercerá la guarda del menor.

Esta medida se utilizará cuando no es posible el acogimiento familiar y durante el menor tiempo posible, pues la prioridad es que el menor regrese a su entorno familiar de origen o sea integrado en una familia, ya sea la extensa o una seleccionada.

Los menores acogidos en la modalidad residencial presentan los siguientes perfiles:

Menores entre 0 y 3 años, su permanencia en los centros de protección se intenta que sea del menor tiempo posible dadas las necesidades físicas, afectivas y sociales que presenta el niño en esta etapa de la vida.

Menores con patologías asociadas. Son menores que presentan discapacidades o patologías de diferente intensidad, a los que se les prestará la atención personalizada que requieran.

Como señalamos anteriormente, en la Comunidad de Madrid la Dirección General de la Familia y el Menor se encarga de dirigir, gestionar y en su caso supervisar, los distintos recursos residenciales.

Existen distintos tipos de Centros en función de la edad, o especiales necesidades de los menores que acogen: Centros de Primera Acogida o de Acogida de Urgencia, Residencias de Primera Infancia, Residencias Infantiles, Hogares, Recursos de Adolescentes, y Centros Específicos.

El acogimiento familiar

El Acogimiento familiar es una medida de protección por la que el menor en situación de riesgo o desamparo, que no puede o no debe vivir con su familia biológica, pasa a integrarse con una familia de acogida. Produce la plena participación del menor en la vida de la familia, y son obligaciones de quien lo recibe el velar por el menor, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral, en un entorno afectivo.

Es una medida preferente, pues estar con una familia proporciona un ámbito seguro, estable, afectivo, además de una atención individualizada y personalizada, que repercutirán positivamente en su desarrollo personal y social.

A partir de la modificación legislativa de 2015, el acogimiento familiar se establece legalmente como medida de elección preferente, en especial para menores de seis años.

Y para los menores de tres años se establece expresamente que no se acordará el acogimiento residencial salvo en supuestos de imposibilidad, debidamente acreditada, de adoptar en ese momento la medida de acogimiento familiar o cuando esta medida no convenga al interés superior del menor. Esta limitación para acordar el acogimiento residencial se aplicará también a los menores de seis años en el plazo más breve posible. Añade la disposición legal que, en todo caso, y con carácter general, el acogimiento residencial de estos menores no tendrá una duración superior a tres meses.

El acogimiento familiar puede establecerse en una familia ajena al ámbito del menor o bien en su familia extensa, siempre preferible si es viable atendiendo al interés superior del niño.

En el acogimiento familiar, la guarda del menor será ejercida por los acogedores, delegada desde la Comisión de Tutela del Menor, que previamente habrá asumido una medida de protección del menor, guarda o tutela.

En determinados supuestos de acogimiento permanente, a los acogedores se les delegará por el juez las facultades de la tutela.

Autor de la publicación

Deja un comentario