Sospecho que un alumno en mi Aula podría tener Alta Capacidad ¿Qué pasos puedo dar

 

En tu aula hay un alumno o alumna que destaca de un modo diferente. Muestra más avidez por aprender y llega a los conceptos de forma más rápida y profunda. Su desarrollo madurativo está por encima de los demás, acaba pronto y parece que el curriculum se le queda corto. Sin embargo, no sabes muy bien qué hacer. ¿Cómo puedes estar segura/o? No quieres derivarlo a Orientación y “equivocarte”.

Las altas capacidades son un constructo social y además son un potencial que se desarrolla a lo largo de toda la vida, no podemos definir de forma clara e inequívoca quienes “son o no”. Es lo mismo que nos pasaría si pretendiéramos categorizar qué alumnos en nuestra aula son bellos, bondadosos, o valientes, no tendríamos un baremo claro y puramente objetivo. Dependerá, en muchos casos de nuestra percepción, influida por nuestro pre-concepto o idea de lo que este constructo implica.

El concepto de alta capacidad a nivel de investigación ha evolucionado y mucho desde los primeros estudios que lo asociaban al alto rendimiento académico y más tarde a un elevado CI, hasta nuestros días en que se define como un potencial que permite a un individuo destacar por encima del 10% de su entorno, por su capacidad para aprender o avanzar en un dominio o por su competencia mostrada. Es decir, hemos dejado de hablar del 2-3% que destaca en todas las áreas -lo que implica entender las altas capacidades en términos de CI-, a hablar de un 10% en una o más áreas, cuando hablamos en términos de potencial para destacar. (O hasta un 15% si tenemos en cuenta el modelo del Profesor Renzulli).

La escuela, las normativas sobre alumnado con alta capacidad de muchas comunidades autónomas, y muchos profesionales, incluso profesores de nuestras Universidades, sin embargo, no han asumido aún esta evolución del concepto y siguen manejando términos basados en el CI.

No es una cuestión de opinión o de que “cada maestrillo tiene su librillo”, es una cuestión de investigación multicriterial, de experiencia contrastada en el campo y trabajando con niños a los que se ha hecho seguimiento durante varios años, de estar actualizado y abrirse y participar con la comunidad científica internacional.

Por esto, te será muy útil actualizar tu concepto sobre las altas capacidades desde este artículo del Profesor Tourón, cuya continua interacción, relación, y reconocimiento con expertos a nivel mundial, avalan su trabajo :

Definición de Altas Capacidades

Como la saturación de los equipos de orientación hace que los docentes sean especialmente cuidadosos a la hora de derivar por razón de una alta capacidad, -lo que explica unos ratios de apenas el 0,29% del alumnado identificado (Datos del Ministerio de Educación del curso 2015/2016)-, nos es útil también manejar algunas herramientas que pueden concretar nuestras sospechas como docentes (y como padres):

 

1er Paso : Herramientas para la Identificación

 

Karen Rogers es una investigadora norteamericana de gran prestigio en el área de las altas capacidades.  El profesor Javier Tourón tradujo para la comunidad educativa de habla hispana sus inventarios o test para realizar una primera identificación de niños con alto potencial en una o más áreas. Puedes ver la entrada aquí :

 

Cuestionarios Rogers para la Identificación de los más Capaces

 

Estos inventarios presentan una serie de ítems sobre el alumno/a que nos permiten valorar en una escala Likert  (nunca, a veces, regularmente, casi siempre), aspectos de su comportamiento observados en relación a su aprendizaje, procesos mentales, emocionales y sociales. Por ejemplo “Es reflexivo”, “establece relaciones con facilidad”, “curioso”, “perceptivo”, etc…, que después se escalan para obtener una puntuación en 5 áreas : intelectual, académico, creativo, social y artístico.

Las puntuaciones obtenidas nos darán una orientación de aquellas áreas en las que el niño o niña destaca de forma significativa y una base para solicitar o no una evaluación psicopedagógica en más profundidad. Los test presentan al final instrucciones para su puntuación.

  • Cualquier docente – o padre, en el caso de las escala para padres-, puede pasar estos test, no requiere de formación específica.
  • Es importante valorar tanto la información obtenida por el test orientado a los padres o tutores como la de los profesores. Resultados elevados en cualquiera de los dos son indicadores que nos pueden hacer sospechar de una alta capacidad en alguna de las áreas definidas.
  • Son test de fácil aplicación y muy útiles como prueba para todo el alumnado. Muchos niños de alta capacidad no corresponden con el perfil que para la mayoría de los docentes es más reconocible (alto rendimiento y muy elevada motivación por aprender). Otros, de perfil creativo, observador, introvertido, aquellos cuyos intereses o estilos de aprendizaje no coinciden con el programa académico, o los que optan por mimetizarse para no destacar o asumir costes sociales ligados a su capacidad, pueden pasar desapercibidos en el aula como alumnos medios o incluso de bajo rendimiento. La aplicación de estos test puede “destaparlos”.
  • Estos test nos dan a su vez muchas pistas sobre los aspectos en los que de verdad debemos fijarnos para detectar el potencial : Curiosidad, investigación, relación de conceptos, facilidad para entender y asumir los aprendizajes, razonamiento espacial, analítico, descubre patrones, imaginativo, original, fluido, etc… que rompen con el estereotipo de fijarnos sólo en aquellos estudiantes de alto rendimiento académico y bien  adaptados al ritmo, contenidos y normas de la escuela.

 

Fuente: AACC  La rebelión del talento

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