El imparable aumento del consumo de cibersexo

 

El cibersexo

Según recientes estudios de psiquiatría sobre Sexualidad y Salud Mental en los últimos diez años se ha incrementado el comportamiento sexual a través de Internet y se estima que el 65% de los usuarios de internet lo utilizan para llevar a cabo conductas con fines sexuales, como por ejemplo, el consumo de pornografía, el sexting o el cibersexo.

En España, el 82% de los jóvenes practican actividades sociales online, de los cuáles el 18,7% de los chicos y el 2,9% de las chicas, revelan un riesgo patológico de su uso. Al menos un 10% han practicado actividades sexuales online.

Pero que es el cibersexo?  Es una forma de sexo virtual en la que dos o más personas conectadas a través de una red informática se mandan mensajes sexualmente explícitos que describen una experiencia sexual.

Como funciona el cibersexo

Con el cibersexo  se busca la estimulación o excitación sexual por medio de la conexión on-line estableciendo contacto a distancia (no físico) con otra persona, generalmente desconocida. A través de páginas de internet, se utiliza los chats y la webcam para enviar mensajes con contenido sexual explícito o utilizando material de tipo sexual, como fotos y videos. Los motivos o razones por las que las personas consumen algún tipo de cibersexo son variadas y van desde la curiosidad hasta el lograr satisfacción sexual. Sin embargo, se considera que el consumo del cibersexo y su aumento se caracterizan por la necesidad de satisfacer carencias a nivel personal y de pareja.

Lo atractivo del cibersexo

Lo que más atrae del cibersexo es sobre todo que es anónimo y por ello se tiende a ocultar y/o asumir rasgos de personalidad de acuerdo a sus propias necesidades, al igual que roles en la sociedad, estatus o empleos, con la finalidad de agradar o convencer al otro.

No hay límites. Los usuarios pueden llevar a cabo fantasías sexuales extrañas y poco usuales, con uno o más usuarios.

Accesibilidad y rapidez. Disponibilidad y comunicación rápida sin necesidad de trasladarse a otros lugares diferentes, cómo a la oficina o a casa. Fácil de utilizar para evadirte y escapar de tu realidad a través de la práctica del cibersexo.

Privacidad. Puedes utilizar un alias, formando una identidad artificial estable.

Sexo sin riesgo. Ofrece a los usuarios la posibilidad de entablar relaciones sexuales de manera segura como una forma de satisfacer sus intimidades sin llegar a contraer ninguna enfermedad de transmisión sexual.

Evitar aspectos molestos. Para las personas que tienen problemas de habilidades sociales pueden comunicar de manera más sencilla sus sentimientos y vivencias a un desconocido.

No hay compromiso.

Es más sencillo ser aceptado a pesar de los prejuicios o defectos físicos, solamente a través de la palabra escrita como medio de expresión. Permite crear una personalidad virtual modificando las propias características físicas.

 

 Señales de riesgo que nos dicen si estamos enganchados al cibersexo 

 

 Puedes realizarte las siguientes preguntas:

1. ¿Te sientes preocupado con el uso de internet (pensamientos acerca de la última conexión o anticipas la próxima sesión)?

2. ¿Te sientes con la necesidad de incrementar la cantidad de tiempo de uso de páginas de cibersexo para lograr la satisfacción?

3. ¿Has hecho repetidamente esfuerzos infructuosos para controlar, reducir o detener el uso de este tipo de páginas?

4. ¿Te has sentido inquieto, malhumorado, deprimido o irritable cuando has intentado reducir o detener el uso de páginas de contenido sexual?

5. ¿Te quedas más tiempo conectado de lo que inicialmente habías pensado?

6. ¿Has perdido o puesto en peligro alguna relación significativa, trabajo, oportunidad educativa o profesional debido al uso del cibersexo?

7. ¿Has mentido a los miembros de su familia, terapeuta u otros para ocultar tu grado de implicación con el cibersexo?

8. ¿Acudes a este tipo de páginas como un medio de evadirte de los problemas o de aliviar emociones como la tristeza, la ira o la ansiedad?

Si consideras que necesitas ayuda existen personas que te pueden ayudar:

Una persona de tu confianza: tus padres, un hermano, un profesor o un amigo.

Si crees que se ha convertido en un problema, acude a un sexologo o psicólogo.

Si ninguna de las dos opciones anteriores te convencen, desde iFamilias te recomendamos la plataforma pionera en España que te puede ayudar: www.daleunavuelta.org

No olvides que

 “La Salud sexual es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social con relación a la sexualidad” (OMS, 2002)

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