A propósito de las pensiones…

La longevidad en España no cuadra con el sistema actual de pensiones y no hay más remedio que establecer mecanismos para poder pagar las ju­bi­la­cio­nes. Actualmente, hay 1,9 co­ti­zantes por cada pen­sio­nista cuando el mínimo que se necesita son 2,5 cotizan­tes. Los ex­pertos hablan del nacimiento de la ge­ne­ra­ción de los 95-100 años y con esta media de edad de vida no hay forma de soportar los gastos con la fórmula que tenemos en la actualidad. Desde el comité de expertos de iFamilias ponemos de manifiesto la necesidad  de cambiar el modelo actual. Es una realidad que las futuras pensiones están en peligro tras la caída de ingresos a las arcas de la Seguridad Social. Los datos que nos llegan desde el gobierno sobre el aumento de afiliados, no tienen, sin embargo, los efectos efectos positivos necesarios y deseado debido sobre todo a la paulatina bajada de los salarios ( lo que implica una menor contribución).

La realidad es que el Fondo de Reserva  se encuentra en una situación limite que requiere adoptar medidas de manera urgente. Ya en dicimebre de 2017 el Gobierno  se vió obligado a retirar 3.586 millones de euros del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para poder pagar la paga extraordinaria de Navidad a los pensionistas. A esa cifra, el Ejecutivo añadió  más 4.200 millones procedentes del préstamo que el Estado realizó a la Seguridad Social a través del Tesoro Público y, de esta manera, completar los casi 7.800 millones que el sistema necesita para abonar la paga extraordinaria de invierno.. donde hasta ahora se había utilizado para compensar el déficit existente. Este uso de emergencia está acabando con la reserva y provocando una mayor incerteza sobre el futuro inmediato del sistema de las pensiones.

Las cuentas no salen. Y  para ello basta un simple cálculo.  Los ingresos actuales al sistema de pensiones asciende a 99.156 millones, mientras que el dinero necesario para pagar las pensiones es de 1.168 millones de euros. Si se realiza la división entre el coste actual por la contribución media que aporta cada trabajador, el resultado es nos hacen falta 17.512 millones de trabajadores. Por lo tanto, al restar el número de trabajadores teóricos de los reales (17.308.400 afiliados) se tiene la cantidad de trabajadores que faltan para el mantenimiento del sistema (204.044 trabajadores).

Actualmente necesitaríamos  204.044 trabajadores más para cubrir la brecha en el sistema de pensiones.  El déficit de la Seguridad Social, el mayor de su historia (de más de 18.000 millones de euros), no está siendo paliado por el aumento de afiliados. La causa radica en la tendencia a la baja de los sueldos actuales, que contrarrestan el crecimiento de trabajadores contribuyentes al sistema.Según un estudio del CSIC, extraído de Informes de Envejecimiento en red, en torno al año 2024 la generación del baby-boom iniciará su llegada a la jubilación. Este suceso producirá una mayor presión sobre el sistema de protección social.

El envejecimiento de la población española ya no es una predicción teórica sino una realidad patente. Actualmente tan sólo el 16% de la población es joven, mientras que el 65,6% son adultos y el 18,1% pertenece al sector más mayor. La estructura demográfica, según el estudio citado del CSIC, en el año 2050 será radicalmente distinta a la actual. Las personas mayores triplicarán la cifra de los menores de edad, fenómeno que pondrá en peligro la sustentación de las pensiones por jubilación.

Más natalidad y sueldos más altos

Con la escasa tasa de natalidad,  el sistema de las pensiones está en peligro. La continua reducción de trabajadores por cada pensionista, que se producirá en el futuro si no hay cambios sustanciales en el crecimiento demográfico, y el goteo continuo de españoles que deciden emigrar para tener mejores condiciones laborales no ayudan al sistema de las pensiones.

Otro fenómeno que perjudica a la Seguridad Social es la tendencia bajista de los salarios. Al ser cada vez más bajos, menor será la contribución a las pensiones.

Por tanto, las soluciones más positivas para el futuro de la economía es el fomento de una mayor natalidad, con ayudas económicas y reducciones fiscales a las familias, y mayores retribuciones para los trabajadores. Estas dos propuestas, en el caso de producirse, irían totalmente en contracorriente a las políticas que se aplican actualmente en la Unión Europea.

Una manera fácil, pero de miras bajas, sería una subida de impuestos para equilibrar el sistema. Sin embargo, se opte por una solución u otra, lo único que está  cada vez mas claro es la situación de urgencia en la que nos encontramos.  Ya ha llegado el momento de tomar medidas valientes que para garanticen el bienestar futuro de los trabajadores de hoy.

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