Qué hacer ante la incapacidad de un familiar.

No es la primera vez que oímos un caso en el que los hijos quieren solicitar la declaración de incapacidad de su padre/madre con objeto de preservar el patrimonio del mismo, y así, evitar su desamparo y las conductas abusivas sobre él, ya que en muchos de estos casos se presenta un deterioro físico e intelectual. Tenemos muchos casos conocidos, como fue por ejemplo, el del Presidente de honor del Real Madrid, Alfredo DiStefano, en el que sus hijos pidieron medidas cautelares para evitar que DiStefano, de 86 años, se casara con una señora de 36.

Como se inicia el  proceso de incapacitación?

Este proceso se inicia por medio de una demanda que ha de ir firmada por un abogado y un procurador. Esta demanda se dirige contra el presunto incapaz.

Quien puede solicitar esta incapacidad ?

Puede promoverla cualquier interesado o el Ministerio Fiscal:

Como interesados destacan, el cónyuge del presunto incapaz –siempre y cuando no se hayan divorciado-, los hijos, ascendientes y los hermanos, pudiendo cada uno de ellos promover la acción de manera independiente, o de manera conjunta. En este caso, la demanda se dirigirá contra el presunto incapaz y el fiscal.

No obstante cualquier persona, sea interesado o no, puede informar al Ministerio Fiscal de la existencia de una posible causa de incapacitación, para que sea el fiscal el que  promueva esta declaración de incapacidad con independencia de que existan los familiares anteriormente mencionados. En este caso será el Ministerio Fiscal el que presente la demanda contra el presunto incapaz.

Quien defiende al presunto incapaz ? 

Dependerá de quién haya promovido el proceso de incapacitación:

  • Si fueron los interesados los que iniciaron la acción de incapacitación  (cónyuge, descendientes, ascendientes o hermanos), la defensa del presunto incapaz será asumida por el Ministerio Fiscal.
  • Si fue el Ministerio Fiscal quién inició el procedimiento, este no podrá asumir la defensa del presunto incapaz, por lo que  podrá concurrir representado por  un abogado y procurador, o en caso de no tener capacidad suficiente para hacerlo, se le nombrará un defensor judicial, que será el que defienda sus intereses.

La PRUEBA en este proceso es muy importante y hay que practicar tres pruebas obligatorias:

  • Examen del presunto incapaz por el Juez: El Juez examinará por sí mismo a la persona frente a la que se pide la declaración de incapacidad, y le  formulará una serie de preguntas con las que formarse una opinión respecto a aspectos tales,  como la autonomía personal (aseo, nutrición y cuidado personal), autonomía doméstica (actividades de la vida cotidiana) y autonomía social (afrontar situaciones nuevas, imprevistos, controlar sus impulsos etc.).
  • Audiencia a los parientes: Con esta prueba el Juez quiere conocer las circunstancias personales  que rodean al presunto incapaz, con quién vive, como se relaciona, que conductas tiene etc… A esta audiencia acudirán los parientes más próximos, con preferencia a los que convivan con la persona a la que se quiera incapacitar.
  • Informe del médico forense: El médico forense adscrito al Juzgado examinará al presunto incapaz, redactando un minucioso informe en el que atendiendo a su estado establecerá tres puntos fundamentales:
    • Diagnóstico,
    • Grado de aptitud y
    • Persistencia o expectativas de remisión de la enfermedad o deficiencia.

Una vez concluidas las pruebas el  Juez dictará la  SENTENCIA  teniendo muy en cuenta las pruebas practicadas -sobre todo el informe médico- en el  que cual se determinara  la incapacidad o no del demandado, y la extensión y límites de la misma. Igualmente, se establecerán las medidas de protección necesarias.

GRADOS  de incapacidad 

La incapacidad es graduable, y depende de las circunstancias de cada caso:

  • GRADO 1: La persona tiene autonomía para realizar actividades propias de la vida cotidiana, pudiendo administrar una pensión mensual, pero sin posibilidad de realizar actividades económicas complejas. Este grado es propio de aquellas personas aquejadas de un discreto deterioro senil de la personalidad.
  • GRADO 2: Autonomía para realizar actividades propias de la vida cotidiana, aptitud para realizar actividades comerciales simples, y cierta orientación para los desplazamientos.
  • GRADO 3: Autonomía para realizar ciertas tareas higiénicas y nutritivas elementales, con capacidad de deambulación, pero sin poder transitar por lugares desconocidos, ni realizar operaciones comerciales simples.
  • GRADO 4: Precisa de cuidados de otras personas, incluso para las tareas más elementales.

Los ORGANISMOS PROTECTORES

Junto con la declaración de incapacidad, en la sentencia puede determinarse que el incapaz quede sujeto a alguno de los siguientes organismos protectores:

  • TUTELA: Bajo esta protección, el incapaz deberá actuar representado siempre por la persona que el juez designó como tutor, que administrará sus bienes y representará al incapaz en todos los actos que realice, a excepción de los que por sentencia judicial pueda realizar directamente.
  • CURATELA: En este caso, el incapaz únicamente deberá actuar representado por el curador en aquellos actos o negocios jurídicos establecidos en la sentencia de incapacitación.
  • PATRIA POTESTAD PRORROGADA: En caso de declararse la incapacidad de un menor, no se designará tutor si éste tiene padres, sino que la patria potestad que los padres tienen sobre el hijo durante su minoría de edad quedará prorrogada una vez alcance la mayoría de edad.
  • PATRIA POTESTAD REHABILITADA: Se da en los casos en que un mayor de edad, soltero y que convive con sus padres es declarado incapaz. No se nombrará tutor, sino que se establecerá la patria potestad rehabilitada a favor de los padres.

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